Los valores se bajan a la acción a través de actitudes. Las actitudes son modos de ser y de actuar que se forman, se desarrollan en el quehacer diario, se propician en términos de conductas esperables y se explicitan a través de mensajes claros.
Los que conducen/lideran un grupo deben tender a encarnar estos valores; no se puede exigir lo que no se vivencia.
Este cuadro se elabora desde la perspectiva de la Institución y del liderazgo que ella debe realizar sobre sus miembros, creando ámbitos de trabajo, estableciendo condiciones en las que se llevará a cabo el mismo y evaluando la tarea realizada. Se ordenan alrededor de tres ejes:
A- En relación con el otro
B- En relación con el trabajo
C- En relación consigo mismo
Valor |
Actitud |
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A |
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Valoración del otro como persona. Reconocimiento de sus valores positivos. |
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Creación de un encuadre de trabajo que posibilite los aportes personales de quienes participan y el desarrollo de su potencial creativo. |
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Solidaridad, empatía |
Valoración de las posibilidades del otro y aceptación de las limitaciones promoviendo su mejoramiento |
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Honestidad en el trato Discreción y prudencia. |
Disposición para realizar un intercambio adecuado y pertinente tanto de la información como de observaciones y/o correcciones del trabajo que se efectúa, en un marco de confianza y respeto. |
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B |
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Predisposición para el desarrollo de competencias en el propio trabajo y para la búsqueda constante y sistemática de un más alto valor y una mayor efectividad en todas las tareas. |
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Perspicacia para descubrir en personas y circunstancias las posibilidades de dar origen y/o desarrollar valores. |
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Compromiso |
Delimitación de tareas y delegación de responsabilidades e incentivación del empoderamiento de todos los miembros de la Institución. |
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Facilitación para la capacitación permanente, evaluación cíclica de las tareas, reflexión conjunta en base a los resultados obtenidos, retroalimentación. |
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Entrenamiento y desarrollo en “trabajo en equipo” |
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C |
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Coherencia entre los valores que se sustentan y las propia conductas |
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Capacidad de entrega y adhesión personal a los ideales de la Institución. |
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La filosofía institucional promueve el amor, la aceptación del otro como un ser integral, la unidad, la solidaridad y la generosidad.
El motor del accionar de AVOME es el AMOR, verdadera fuente para salir de la angustia que produce la soledad.
Para aceptar al niño/a en todas sus dimensiones se lo debe considerar como un ser biológico, psicológico, social, espiritual y trascendente.
La mirada está puesta desde la ESPERANZA, el accionar se apoya en la resiliencia, que es la aptitud para resistir la destrucción, poder rebotar y construir sobre la adversidad.
Se apuesta al valor de trabajo en REDES SOCIALES. La unidad no es necesaria solamente entre personas sino también entre instituciones; la apertura de espíritu y la aceptación de los otros es la verdadera manera de formar un tejido social que lleve a una vida más equitativa y justa.
Trabajamos por la promoción de las familias haciendo hincapié en el abordaje integral del niño a través de acciones con los adultos significativos.
Son beneficiarios de nuestra tarea 4000 personas de los cuales el 80 % son niños